El mensajero de
las sombras, de David
Zurdo y Ángel
Gutiérrez.
2013. Terror, Intriga. P: 7/10.
Autores: David Zurdo y Ángel Gutiérrez.

Sinopsis: Año 1257. Sobre una remota
abadía de los montes de León, los cielos se abren al paso de una estela
llameante que esconde en su interior un objeto negro como la noche. A pesar de
las advertencias de una joven judía a la que todos toman por bruja, uno de los
monjes va en su busca y sufre un terrible accidente que lo deja paralizado. Al
poco empiezan sus pesadillas... y el caos se adueña de la abadía.
Siglos después, un prestigioso abogado
obsesionado con el extraño artefacto abandonará su vida para dar con él y
despertar, sin quererlo, un horror que llevaba mucho tiempo dormido...
Comentarios: Es una novela que se lee
con ganas, es atractiva, la trama interesante y sorprendente con esos saltos en
el tiempo (Mejor con ganas la parte antigua, siglo XIII, que nos recuerda y
mucho a "El nombre de la Rosa" y similares con ese soldado y el monje/químico/sabio investigador Fray gabriel. La escena de los
experimentos en la forja es sensacional, muy conseguida); la prosa de estos dos
escritores es muy descriptiva y consiguen un ritmo realmente trepidante si bien
con algunos altibajos, no logran esa especie de escalera de tensión que nos
lleven a un final descollante; son dos narradores eficaces, lucidos, directos.
Es más llegado a la mitad del libro nos vamos encontrando a algo parecido o
similar a "El planeta prohibido" con lo que todo se va como
desinflando de forma acelerada, como en esas películas de monstruos que nos
muestran al "bicho" demasiado pronto o es demasiado visible. La trama
decae pero el interés forzado por la buena narración no.
Los autores nos presentan a unos
personajes, mejor los antiguos, creíbles e interesantes; formidables en sus
objetivos y deseos, bien detallados en su carácter y su sicología.
Una nota: La localización en Lesmes y
sus viejas minas romanas, todo un hallazgo, todo un acierto.
Las escenas de muerte están conseguidas
en su punto justo, brillantemente algunas. terror puro, violencia total y
destruccion.